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domingo, 20 de noviembre de 2011

Resumiendo


Una canción que pongo aquí para animarme y para que quede en este blog otra vez, mi abuelo paterno que se llamaba Clemente luchó en la guerra civil española cavando trincheras.

Resumiendo

Resumiendo, que tengo un cajón de la firma Pandora,
treinta y siete chansons, c’est a dire, una y media por hora,
sin contar los sonetos, las coplas, los epistolarios,
los tinteros borrachos de tinta que ordeño a diario.

Nos tocaba crecer y crecimos, vaya si crecimos,
cada vez con más dudas, más viejos, más sabios, más primos,
pero todo se acaba, ya es hora de decirte ciao,
me ha citado la luna en Corrientes esquina Callao.

Resumiendo,
sabes dónde estoy,
resumiendo,
si me llamas voy,
resumiendo,
no me hagas hablar.

Resumiendo, esto no es un arreglo floral por tu santo,
solo sombras que en noches de insomnio me alfombran el canto,
sobre nuestras cabezas silbaban calumnias payolas,
mano a mano las fuimos driblando a puertita gayola.

Hace siglos que quiero enviarte palomas de humo,
antes de que carcoma el invierno la culpa que asumo,
ten a bien recibir de mi parte un abrazo de amigo,
cuando estalle la guerra estaré en la trinchera contigo.

Resumiendo,
sin voto y sin voz,
resumiendo,
que se pasa el arroz,
resumiendo,
dos bises y amén.

Resumiendo que tengo un cajón de la firma Pandora…

Resumiendo,
que te tengo ley,
resumiendo,
y nos dieron las seis,
resumiendo,
sin exagerar.

Una noche te vimos con Tola bajar la escalera,
yo rompía una copa y Javier destrozaba la hoguera.

Resumiendo,
Que me grita el escenario ven,
resumiendo,
pido un empujón, no te das cuen,
resumiendo,
que vomito con la televisión,
resumiendo,
me hace falta un polvo, un buen rock and roll,
resumiendo,
nos veremos cuando se ponga el sol…

viernes, 19 de agosto de 2011

Mis maestros

Cristian Meier en su blog publicó una vez explicando quienes eran sus maestros, los de los libros y los de la vida. En mi caso, los de los libros, son Arturo Pérez-Reverte, Fernando Savater y Joaquín Sabina. En literatura, filosofía, poesía y música respectivamente. Ellos fueron los que me introdujeron en el mundo de la cultura y les sigo siendo fiel. Estos tres maestros tienen mala fama entre algunos de los sectores de la cultura que podemos llamar seria (normalmente formada por pedantes) y he de confesar que yo mismo critiqué a Don Arturo por pura estupidez. De Arturo Pérez-Reverte he leido "La tabla de Flandes", "La carta esférica" y "Terrtorio Comanche". El que más me ha gustado ha sido este último. También me gustan mucho sus artículos.
En un programa de radio de la Cadena Ser llamado Punt de Llibre uno de los contertulios le criticó por su pose de "hombre duro a vuelta de todo"  y que Manu Leguineche, no la tenía "pese a haber estado en Vietnam que no son precisamente los balcanes". A ese señor me gustaría decirle una frase que me gusta mucho "que para estar de vuelta hace falta haber ido" y Reverte ha estado yendo durante treinta años. No sé si las guerras son comparables a nível de lo que ve uno individualmente, no he estado en ninguna, pero supongo que es lo suficientemente doloroso para deber un respeto a los que la han vivido.
Sobre Fernando Savater, "filósofo de lo obvio" y "maestro para niños e ignorantes", he de decir que su obra tiene más calidad de lo que muchos piensan. Será porque no lo han leído. Hay algunos que han llegado a calificar lo que él hacía y otros divulgadores de la filosofía no ya como filosofía barata sino como filosofía basura. A esos genios de la filosofía habría que recordarles que sin divulgadores no habrían estudiantes universitarios y que atentan contra la leche que han mamado. Mi opinión es que lo mejor de Savater se encuentra en tres libros de los años ochenta: "Invitación a la ética"; "Ética como amor propio" y sobre todo, "La tarea del héroe". Allí se aunan el Savater investigador y el divulgador.
De Joaquín Saina he de decir que el primer disco que me compré, con 19 o 20 años, fue "Esta boca es mía" y el disco que verdaderamente me hechizó fue el directo "Nos sobran los motivos". Sabina tiene dos épocas, en lenguaje pictórico, la premarichalazo y la postmarichalazo. Antes consideraba mejor la primera pero ahora creo que estaba equivocado. La fase actual de Don Joaquín es más poética, permite más lecturas, es como la del Bob Dylan de después del accidente, tridimensional.  Sobre sus poesías decir que me gustan más las de Interviú -ahora me parece que ahora escribe en Público, tengo que seguirle- que sus sonetos, aunque éstos no me parezcan malos.
 Maestros de vida he tenido muchos pero el principal ha sido mi padre. No tendrá una formación muy ortodoxa pero desde luego no es un analfabeto funcional, como la mayoría de los licenciados que salen de las universidades. Se dice que la familia te viene impuesta pero los amigos se escogen. Ante esto tengo que decir que en los momentos más duros de mi vida ha sido mi familia la que me ha ayudado y ninguno de mis amigos ha hecho una llamada de teléfono (esto no es del todo cierto pero dejémoslo así).
Este post es el homenaje que puedo hacerle a todos estos maestros además de crear cultura, en la medida de sus posibilidades, a partir de sus creaciones.

sábado, 16 de julio de 2011

De purísima y oro y Las razones del viajero

Una canción y un poema que recité en La puerta de Tanhäusser, que se emite los jueves de 5 a 6 de la tarde en Bocarradio (90.1 FM). Se reemite los domingos de 7 a 8 de la tarde. Si no os llega la frecuencia podéis escucharlo aquí: http://www.bocaradio.org/portal/


De Purísima y oro.

Academia de corte y confección,
sabañones, aceite de ricino,
gasógeno, zapatos topolino,
"el género dentro por la calor".

Para primores galerías Piquer,
para la inclusa niños con anginas,
para la tisis caldo de gallina,
para las extranjeras Luis Miguel.

Para el socio del limpia un carajillo,
para el estraperlista dos barreras,
para el Corpus retales amarillos
que aclaren el morao de las banderas.

Tercer año triunfal, con brillantina,
los señoritos cierran "Alazán",
y en un barquito, Miguel de Molina,
se embarca, caminito de ultramar.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la "señá" Cibeles,
cautivo y desarmado
el vaho de los cristales.
A la hora de la zambra, en "Los Grabieles",
por Ventas madrugaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Celia, de Pemán y del bayón.

Estrenando las garras de astracán
reclinada en la barra de "Chicote",
la "bien pagá" derrite con su escote,
la crema de la intelectualidad.
Permanén, con rodete Eva Perón,
"Parfait amour", rebeca azul marino,
-"Maestro, le presento a Lupe Sino,
lo dejo en buenas manos, matador"-

Y, luego, el reservao en "Gitanillos",
y, después, la paella de "Riscal",
y, la tarde del manso de Saltillo,
un anillo y unas medias de cristal.

-"Niño, sube a la suite dos anisettes,
que, hoy, vamos a perder los alamares"-
de purísima y oro, Manolete,
cuadra al toro, en la plaza de Linares.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la "señá" Cibeles,
volvían a sus cuidados
las personas formales.
A la hora de la conga, en los burdeles,
por san Blas descansaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Gilda y del Atleti de Aviación.

Canción de Joaquín Sabina 

 

Las razones del viajero



Está solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.

Cuando pasan los días
y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan sólo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir su propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.
Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo también mañana
con los ojos negados al presente
y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hace cargo, de nada se convence.
Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sueños vacíos.

No quiere renunciar. Para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
La luz se queda siempre detrás de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le resulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.

Tiempo de habitaciones separadas.

Autor: Luis García Montero

viernes, 8 de julio de 2011

Dos canciones de Joaquín Sabina

Posteo dos videoclips de las canciones que recité en La puerta de Tänhausser ayer, si queréis escucharnos emitimos los jueves de 5 a 6 de la tarde en Bocarradio (90.1 FM si no os alcanza la señal podéis escucharnos en esta página web: http://www.bocaradio.org/portal/ ) , también se reemite los domingos de 7 a 8 de la tarde.
El videoclip de la arriba es de la canción "Esta boca es mía" interpretada por Olga Román y el de abajo de "Peces de Ciudad" interpretada por Ana Belén.  También posteo las letras:

Esta boca es mía

Más vale que no tengas que elegir
entre el olvido y la memoria,
entre la nieve y el sudor.
Será mejor que aprendas a vivir
sobre la línea divisoria
que va del tedio a la pasión.
No dejes que te impidan galopar
ni los ladridos de los perros
ni la quijada de Caín.
Que no te dé el insomnio por contar
las gaviotas del destierro,
las amapolas de París.
Te engañas si me quieres confundir,
esta canción desesperada
no tiene orgullo ni moral.
Se trata sólo de poder dormir
sin discutir con la almohada
dónde está el bien, dónde está el mal.
La guerra que se acerca estallará
mañana lunes por la tarde,
y tú en el cine sin saber
quién es el malo mientras la ciudad
se llena de árboles que arden
y el cielo aprende a envejecer.
Y sal ahí
a defender el pan y tu alegría.
Y sal ahí
para que sepan
que esta boca es mía. 

Peces de ciudad.

Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d’Austerlitz.


Primavera de un amor
amarillo y frugal como el sol
del veranillo de san Martín.


Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Brel
conocí a mademoiselle Amsterdam.


En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la estatua de la libertad,

pero en desolation row
las sirenas de los petroleros
no dejan reír ni volar
y, en el coro de Babel,
desafina un español.
 
No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.


Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje, 
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad


que mordieron el anzuelo,
que bucean a ras del suelo,
que no merecen nadar.


El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,
el pecado una página web.


En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.


Cuando en vuelo regular
pisé el cielo de Madrid
me esperaba una recién casada
que no se acordaba de mí.


Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un liguero de mujer.


Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad


que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.